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5ª SEMANA- SINGLE LEG STRECH (ÚNICO ESTIRAMIENTO DE PIERNA)

DEFINICIÓN:Éste es el primero de los cinco ejercicios que componen la “serie estomacal”. Se hacen seguidos y sin cambiar la posición inicial.

EJECUCIÓN:El ejercicio consiste en alternar la flexión de una pierna con la extensión de la contraria manteniendo la flexión de cabeza y cuello. Agarramos la pierna que se flexionada en dirección al pecho con la mano contraria en la cara interna de la rodilla y la mano del mismo lado en la cara externa del tobillo o pierna (según el nivel de cada uno). Inspiro en posición estática y espiro para cambiar de pierna.

RECUERDA!:

-Mantén el mentón hacia el tórax. Si eres principiante y hay tensión o dolor cervical, no estás preparado aún y debes apoyar la cabeza en la colchoneta.
-Los codos se dirigen hacia afuera y los omóplatos permanecen pegados a la colchoneta.
-Si tienes alguna lesión o molestia de rodilla puedas agarrar el muslo por la parte posterior para que no permanezca tan flexionada.
-Si eres principiante y falta tono abdominal la pierna extendida debe permanecer más cerca de los 90 grados (mirando al techo), a medida que vayas progresando ve bajándola progresivamente siempre que seas capaz de mantener tu zona lumbar en todo momento en contacto con la colchoneta. Igualmente, si te cuesta extender la pierna del todo por falta de flexibilidad, haz que la pierna extendida quede ligeramente flexionada durante el ejercicio.

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PATOLOGÍA DE LOS MÚSCULOS PERONEOS LATERALES

La patología directa sobre los músculos peroneos laterales no se produce con demasiada frecuencia, sin embargo su incidencia como lesión asociada a otras patologías tiene mucha importancia.

Anatomía y biomecánica

Para poder identificar la lesión y comprender cómo se produce debemos tener algún conocimiento previo sobre su anatomía y su función.

Los músculos peroneos laterales, que ocupan la región anteroexterna de la pierna, son dos: peroneo lateral corto, más profundo y pegado al peroné, y peroneo lateral largo, que cubre al corto.

Desde su origen ambos peroneos descienden por el lateral de la pierna hasta transformarse en sendos tendones que pasan por detrás del maléolo lateral (saliente óseo a la altura del tobillo) para dirigirse hacia sus inserciones: en la cola del quinto metatarsiano el corto y en la cara plantar de la cabeza del segundo metatarsiano el largo.

La función esencial del peroneo lateral corto es la abducción del pie, es decir llevar el pie hacia fuera, y la del largo es la abducción, la flexión plantar y la pronación del pie, siendo un importante estabilizador del arco interno del mismo.

Desde el punto de vista biomecánico y relacionándolo con el running, el peroneo lateral largo colabora junto con los gemelos, el sóleo, el tibial posterior y los flexores de los dedos para hacer el despegue del pie e impulsarnos en cada zancada, aunque su función más importante es proporcionar estabilidad a la articulación del tobillo y al arco interno del pie.

Manifestaciones clínicas.

Existen diferentes patologías relacionadas directa o indirectamente con los músculos peroneos laterales, pero en todos los casos la sintomatología más característica es común a todos ellos: dolor retromaleolar, tumefacción y crepitación.

Antes de asociar la patología directamente con la práctica del running debemos aclarar distintos tipos de trastornos que pueden aumentar su incidencia, sin ser por ello causa propia de la actividad deportiva.

-Variación anatómica del “peroneus quartus”. En un 20% de individuos se ha descrito un cuarto músculo peroneo. Esta variación anatómica se denomina peroneus quartus y puede provocar un conflicto de espacio en la región más distal del peroné, justo antes de pasar por detrás del maléolo lateral.
A este nivel los tendones de los peroneos laterales largo y corto están comprimidos entre el hueso y un sistema ligamentario que los mantiene en esa posición y que se denomina retináculo superior. Podemos comprender que en un espacio tan reducido y ya de por sí comprometido, la presencia de otra estructura puede provocar alguna disfunción.

-Anomalía del “os peroneum”. El tendón del peroneo lateral largo cuando se acoda al pasar por debajo de la planta del pie, a la altura del canal que forma el hueso cuboides, puede sufrir una osificación, lo que puede originar dolor en dicho punto y también la aparición de los síntomas descritos por una alteración de la función.

-Inestabilidad crónica por esguince del LLE. Un esguince grave del ligamento lateral externo (LLE) del tobillo o la repetición de varios puede ocasionar una inestabilidad en la articulación debido a los daños sufridos en los diferentes haces de dicho ligamento. Además en muchas ocasiones se produce una rotura del retináculo superior de los peroneos, que mantiene pegado los tendones al surco retromaleolar. Si esto ocurre pueden producirse luxaciones recidivantes de los tendones que aumenten más aún la inestabilidad externa del tobillo, lo que genera la aparición de los síntomas descritos anteriormente.

-Rotura por sobreestiramiento. En el mecanismo lesional del esguince del LLE los músculos peroneos sufren un máximo estiramiento, lo que puede provocar su lesión; pero además, de forma automática y para estabilizar el pie y evitar lesionarnos, suele producirse una contracción brusca de dichos músculos. Esa contracción en ocasiones es tan fuerte que puede provocar una fractura por avulsión (arrancamiento de un fragmento óseo) de los puntos de inserción de los tendones: es muy común la avulsión de la cola del quinto metatarsiano, punto en el que se inserta el tendón del peroneo lateral corto.

Estas son las patologías más importantes relacionadas directamente con los tendones peroneos y podemos clasificarlas como lesiones primarias. Sin embargo, en relación con el atletismo, la patología de los tendones de los peroneos suele aparecer como lesiones secundarias a otra lesión o trastorno.

En estos casos la manifestación clínica más común es la tendinitis aguda, en la que se produce la inflamación de uno o de los dos tendones, lo que provocan los síntomas descritos. El mayor problema es que ambos tendones utilizan la misma vaina fibrosa que los envuelve, de manera que en zonas más estrechas, como en la región retromaleolar, la inflamación de una de las estructuras provoca un atrapamiento que impide que ambos tendones se deslicen adecuadamente durante el movimiento del pie.

Siempre que tenemos una lesión nuestro cuerpo intenta proteger la zona mediante compensaciones musculares o mediante modificación de posturas y gestos. En el caso del pie, además de una posible lesión inicial hay que prestar atención a alteraciones de la estática (pie plano, pie cavo, hiperpronación…), ya que se suelen cambiar las cargas o modificar el paso durante la marcha, y ahí es donde los peroneos suelen sufrir lesiones secundarias a una lesión inicial. Esa adaptación de las cargas o de los movimientos provoca un mayor estrés en los músculos y tendones peroneos llegando a producir la inflamación y todos los síntomas descritos.

Tratamiento.

En cuanto a cómo tratar estas patologías todo depende de cuál sea la causa y se debe analizar cada caso personalmente para ver qué tipo de tratamiento se debe llevar a cabo, siendo la cirugía muy adecuada en los casos de peroneus quartus, os peroneum o rotura del retináculo superior; sin embargo en el caso de las tendinitis agudas se puede hacer un tratamiento más conservador, basado en medidas antiinflamatorias y en fisioterapia.

Una vez diagnosticada la tendinitis el tratamiento inicial consistirá en reposo deportivo, aplicación de hielo local y la utilización de electroterapia regenerativa como los campos magnéticos y el ultrasonido, y si es posible, visitar al médico para que nos recomiende algún fármaco antiinflamatorio. Una vez reducida la inflamación el fisioterapeuta planificará un tratamiento acorde a la evolución de la patología y una progresiva vuelta al entrenamiento cuando lo considere oportuno.

El mayor problema de una tendinitis es que si no se le da la importancia debida se puede convertir en una tendinosis, donde ya no existe una inflamación de las estructuras dañadas y ya no se trata de una fase inicial o aguda de la lesión. Una tendinosis es una lesión crónica del tendón en la que éste sufre una degeneración del tejido que puede provocar dolor crónico y dificultar la actividad deportiva de forma permanente.

A veces cuesta mucho dejar de practicar nuestra actividad deportiva por una ligera molestia o por lesiones “poco importantes”, pero no hacerlo puede suponer, no sólo que dicho problema empeore sino también la aparición de patologías secundarias. Las tendinitis de los músculos peroneos suelen aparecer en estos casos y su resolución a veces es más complicada que la lesión inicial.

Alberto Marquina Rodríguez
Fisioterapeuta.
Colegiado nº 2.973

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ESGUINCE DE TOBILLO (I) – CAUSAS

Después de las lesiones musculares el esguince de tobillo es la lesión deportiva más frecuente. Es común a todas las modalidades de deporte de carrera, pero más frecuentes en los que exigen saltos con caída sobre un solo pie: fútbol, baloncesto, balonmano, voley, carreras (vallas, cross), saltos de longitud, triple salto o salto de altura. Por supuesto entre los corredores populares tiene una gran incidencia.

Si bien la mayor parte de los traumatismos de tobillo son simples torceduras, y por tanto son sólo ligeras distensiones de los ligamentos laterales, pueden dañarse muchas otras estructuras. Un diagnóstico y tratamiento incorrectos causan una morbilidad considerable. Un tobillo dolorido e inestable, en forma crónica, puede conducir a una discapacidad importante y eventualmente a la artrosis. Por esta razón, debe evaluarse cuidadosamente este tipo de daño e incluir una detallada historia clínica y un examen físico y por imágenes apropiados. Una vez realizado ésto, se puede hacer un diagnóstico exacto e instaurar el tratamiento adecuado.

En el 90 por ciento de los casos los ligamentos afectados son los ligamentos laterales externos ( peroneoastragalino anterior, peroneocalcaneo y peroneoastragalino posterior). Y el 10 por ciento restante el afectado es el ligamento lateral interno ( deltoideo). En este caso vamos a describir aquellos que se presentan con mayor frecuencia, el esguince de LLE.

MECANISMO DE PRODUCCIÓN
El esguince es una lesión que puede ser completa o incompleta, según afecte al aparato cápsulo-ligamentario. Se trata de una lesión provocada por un movimiento forzado, por lo general se produce una torsión con el pie en varo y supinación, sufriendo el pie una inversión forzada que provoca una mayor o menor tensión del ligamento lateral externo. Esta lesión activa una reacción inflamatoria con ruptura en mayor o menor grado de vasos capilares y de la inervación local que puede determinar por vía refleja fenómenos vaso motores amiotróficos y sensitivos que alargan la evolución de esta patología aun después de su cicatrización.

CLASIFICACIÓN DEL ESGUINCE DE TOBILLO

La intensidad del cuadro va a depender del grado de distensión del ligamento, o si se produjo su rotura parcial o total, y de ahí también derivará su clasificación:

ESGUINCE GRADO I
Se produce un «estiramiento», una distensión del ligamento afecto, habitualmente el PAA, no existe laxitud articular asociada. Se produce la rotura de menos del 5% de las fibras.Como signos y síntomas principales vamos a encontrar:

– Ausencia de inflamación inmediata

– Dolor moderado

– Estabilidad del astrágalo en la mortaja peroneo astagalina
– Capacidad de apoyo del pie y caminar
– Elongación de los ligamentos

ESGUINCE GRADO II

Se produce la rotura parcial del ligamento, aparece dolor moderado acompañado de una inestabilidad articular leve. Los signos y síntomas son más evidentes. Se ha producido la rotura del 40%-50% de las fibras. La exploración puede revelar un cajón anterior y/o una inversión forzada positivos.Como signos y síntomas principales vamos a encontrar:

– Inflamación con equimosis precoz

– Dolor agudo a la puesta en tensión de los ligamentos
– Signos radiográficos de inestabilidad
– Incapacidad funcional: o no se puede realizar el apoyo o se realiza cojeando
– Rotura ligamentosa parcial

ESGUINCE GRADO III
Existe una laxitud articular manifiesta, rotura completa del ligamento. Las maniobras exploratorias son positivas.Como signos y síntomas principales vamos a encontrar:

– Percepción de crujido en el momento de la lesión

– Inflamación inmediata y tumefacción
– Sensación de inestabilidad
– No se puede caminar ni cargar
– Signos radiográficos de inestabilidad astragalina
– Rotura completa de varios ligamentos

 

Isabel García García

Fisioterapeuta

Nº Colegiado: 4.618

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ESGUINCE DE TOBILLO (II) – TRATAMIENTOS

Se aplicará en el momento con independencia de la gravedad del mismo. Se trata de las primeras medidas a adoptar tras el mecanismo de lesión. Debemos inmediatamente retirarnos de la competición o entrenamiento y comenzaremos con la aplicación de la técnica CRICER durante al menos 30 minutos.
CRI: crioterapia (hielo)
C: compresión
E: elevación
R: reposo

Después de este tratamiento de urgencia tendremos que diagnosticar el grado del esguince y realizar un tratamiento adecuado a cada caso. La fisioterapia es el gran aliado de este tipo de lesiones, pues además de favorecer una correcta evolución de la lesión, trata la misma desde todos los aspectos para la vuelta a la actividad.

TRATAMIENTO Fisioterápico DEL ESGUINCE GRADO I

– Frio durante 15 minutos 2 veces al día
– Técnica de CYRIAX (masaje transverso profundo)
– Ultrasonido
– Tens
– Reeducación propioceptiva
– Reeducacion del gesto deportivo.

TRATAMIENTO Fisioterápico DEL ESGUINCE GRADO II

– Frio durante 15 minutos 3 veces al día
– Descarga muscular del miembro afectado.
– Drenaje linfático manual para luchar contra el edema
– Técnica de CYRIAX
– Ultrasonido
– Iontoforosis
– Reeducación propioceptiva
– Ejercicios de fortalecimiento de los peroneos
– Ejercicios de marcha en terreno llano
– Ejercicios de precompetición y entrenamiento normal

TRATAMIENTO Fisioterápico DEL ESGUINCE GRADO III

Existen 2 opciones: Botín de yeso o férula de 5 a 6 semanas y Reparación quirúrgica de la lesión. Posterior tratamiento rehabilitador, similar al esguince Grado II.

FASE DE VUELTA AL ENTRENAMIENTO

Para volver a practicar deportes, generalmente se recomienda que la inflamación o el dolor no existan o sean mínimos y que puedan realizarse saltos hacia delante o hacia los lados sobre el tobillo lesionado sin sentir dolor ni inestabilidad. En los esguinces más graves es adecuado proteger el tobillo con una tobillera o una ortesis para disminuir las opciones de nuevos episodios de esguince hasta que los ejercicios propioceptivos y la recuperación esté más avanzada.

Una secuencia factible tras un esguince de tobillo podría ser:

– Calentamiento
– Carrera sobre terreno regular e irregular
– Saltos sobre ambos pies
– Saltos sobre 1 pie
– Cambios de dirección
– Aceleraciones y cambios de ritmo

PREVENCIÓN DEL ESGUINCE

Es vital para evitar una lesión de este tipo llevar a cabo las siguientes acciones, también en el caso de un esguince previo, donde evitaremos las posteriores recidivas.

– Trabajo de potenciación de peroneos
– Estiramientos del tendón de Aquiles
– Calzado apropiado
– Plantillas correctoras de anomalias del pie
– Calentamiento adecuado
– Vendaje funcional

COMPLICACIONES DEL ESGUINCE DE TOBILLO

La mayoria de ellas son debidas a un incorrecto diagnóstico inicial y/o incorrecto tratamiento. Podemos encontrar patologías como: Inestabilidad crónica ,“tobillo debil”, esguinces recidivantes, dolor persistente y continuo, linfedema residual perimaleolar, síndrome del seno del tarso…

Recordad siempre que tras la lesión y el diagnóstico correcto, es un Diplomado Universitario en Fisioterapia quien debe realizar el tratamiento rehabilitador, aplicando todas las técnicas necesarias manuales e instrumentales, así como guiará al deportista para retomar su actividad deportiva de un modo adecuado.

Isabel García García
Fisioterapeuta.
Nº Colegiado: 4.618