Tendinitis rotuliana

Tendinitis rotuliana o rodilla de saltador: descubre sus síntomas, causas y tratamiento en Madrid y Valencia

La tendinitis rotuliana es una lesión producida por la inflamación del tendón rotuliano y que normalmente se produce por un exceso de uso o sobreesfuerzo.

En este post veremos los síntomas de esta lesión más común de lo que podríamos pensar, las posibles causas de esta y su adecuado tratamiento.

Síntomas de la Tendinitis Rotuliana

La tendinitis rotuliana es una de las lesiones que con mayor frecuencia se da entre deportistas. Se caracteriza por presentar cierta rigidez en la rodilla y dificultades para estirar la pierna, agacharse, saltar, etc.

Otra de las características de esta lesión, es un dolor en la parte posterior de la rótula y el cuadricep, dolor al flexionar la rodilla junto una sensación de sensibilidad y en ocasiones pérdida del equilibrio que a su vez genera inflamación en zona inferior de la rodilla.

Causas de la Tendinitis Rotuliana

Una de las causas más frecuentes en este tipo de lesión se debe a los microtraumatismos repetitivos que se producen al saltar repetidamente y correr en superficies duras, entre otros. Es por ello, que siempre se recomiendo realizar este tipo de ejercicios con el calzado adecuado para así poder amortiguar el impacto del cuerpo.

Tratamiento de la Tendinitis Rotuliana de baja gravedad

Una vez generada, para tratar este tipo de lesión, se puede recurrir bien sea fisioterapeuta como a un traumatólogo. Cabe mencionar, que las tendinitis rotuliana se puede clasificar según su gravedad, estableciendo una escala de 1 al 5 en relación al dolor. Por lo tanto, en 1 el dolor se manifestaría después de una actividad física intensa, mientras que en el 5 impediría la práctica deportiva.

Si se trata de una lesión leve o moderada, el tratamiento se basa en:

  • Reducir la actividad física, evitando saltos y carreras especialmente.
  • Aplicar hielo local sobre la rotula durante 10 minutos varias veces al día para aliviar el dolor y a su vez reducir la inflamación.
  • Mantener rodilla en alto cuando aparezca el dolor.
  • Tomar antiinflamatorios
  • Uso de una venda de tipo elástica que se debe colocar justo por debajo de la rótula.
  • Recibir terapia rehabilitadora de un fisioterapeuta o rehabilitador profesional que fortalezca el área y evite nuevas lesiones. Se puede utilizar gimnasia pasiva, movimientos controlados, masajes y estimulación mediante un TENS (estimulador eléctrica transcutánea).
  • Seguir un programa de rehabilitación con ejercicios suaves los cuales ayudarán progresivamente a fortalecer la rodilla y los músculos que aguantan el peso, como son el cuádriceps y la pantorrilla.

La recuperación puede llevar de 3 a 5 semanas.

 

En casos de que la lesión sea de gran gravedad:

Se puede requerir de una intervención quirúrgica, que puede tener distintos objetivos: realizar cortes pequeños en los laterales del tendón para así poder aliviar la presión en la zona central, extraer el tejido inflamado de la parte que se encuentra dañada del tendón.

En estas ocasiones, la recuperación de la lesión es muy lenta y puede llevar  varios meses, requiriendo un programa de rehabilitación específico.

¿Cómo prevenirlo?

Para prevenir este tipo de lesiones es necesario utilizar un calzado deportivo apropiado a la hora de practicar actividad física como hemos mencionado anteriormente y a su vez realizar un calentamiento apropiado previamente y un estiramiento de los músculos posteriormente en los que se incluya estiramientos tanto del cuádriceps como de la corva y pantorrilla.

Ejercicios que ayudarán a prevenir lesiones de rodilla (En especial si eres deportista)

Cuando se practica un deporte, bien sea de alto o bajo impacto, se corre el riesgo de lesionarse. Es por eso que futbolistas y otros atletas, en sus rutinas de entrenamiento realizan ejercicios para prevenir lesiones de rodilla.

A continuación presentamos algunos ejercicios fáciles y rápidos para fortalecer las rodillas, ideales para quienes quieren evitar lesiones, entre ellas la de la Tendinitis rotuliana al correr o saltar

 

Levantamiento lateral de piernas

En este sencillo ejercicio solo debes acostarte de lado en el suelo, con las piernas juntas y rectas, apoyando la cabeza sobre uno de los brazos. Luego debes alzar una pierna sin flexionar hasta la altura de los hombros, lentamente y baja la pierna a continuación.

Realiza una serie de 15 movimientos y luego cambia de lado. Este ejercicio fortalece los glúteos y mejora la estabilidad de la rodilla y la pelvis. Para aumentar la efectividad, puedes usar una banda elástica alrededor de los tobillos.

Puente con pelota de fitness

Este ejercicio es ideal para fortalecer los glúteos y la espalda baja. Debes colocarte boca arriba, con los gemelos (la parte trasera de tus pantorrillas) sobre la pelota. Apóyate en los brazos y eleva las caderas hasta formar una línea recta de tobillos a hombros y sostén la posición durante 30 a 60 segundos. Este ejercicio te servirá para evitar lesiones al correr.

Steps

Solo necesitas un escalón o una superficie de gimnasio que se eleve del suelo. Deberás ponerte de pie al frente y subir un pie hasta que tu talón quede al filo del escalón, el otro pie debe permanecer en el aire y la fuerza debe estar concentrada en la parte del pie apoyada sobre el escalón, luego bajas hasta que el talón se ponga a tope con la superficie o el escalón. Realiza 10 ejercicios con cada pierna.

Presión contra la pared

Párate junto a la pared apoyando tu lado izquierdo sobre ella, luego dobla la rodilla izquierda a 90 grados y realiza contacto sobre la pared. Mantén el equilibrio y empuja tu rodilla contra la pared pero sin presionar el hombro. Debes sostener la posición durante 30 segundos y hacer 3 series en cada lado. Este ejercicio permite la activación y el endurecimiento del glúteo medio y le da resistencia a la rodilla doblada.

Saltos laterales

Debes tomar un step de gimnasio y ponerlo justo a un lado tuyo, luego debes saltar con los dos pies al tiempo, sobrepasando el step y repetir el movimiento de un lado al otro. Es muy importante que salto sea suave y que se aterrice con los pies al tiempo. Mantén los codos flexionados y la espalda recta Repítelo de 10 a 20 veces.

Estos son sencillos ejercicios para prevenir lesiones de rodilla como la Tendinitis rotuliana que te ayudarán si los realizas con regularidad, así que buena suerte con el plan de ejercicios.

Otras lesiones por sobreuso en corredores

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5 lesiones habituales al hacer deporte que debes conocer y evitar

Son muchas las lesiones musculares a las que estamos expuestos cuando de practicar un deporte o realizar una actividad se trata. Aunque no siempre podremos evitarlas, a continuación te contamos cuáles son algunas de las lesiones habituales al hacer deporte más comunes, sus sìntomas y qué debemos hacer en caso de que se nos presenten.

Cinco lesiones habituales al hacer deporte que debes conocer

1. Esguince de tobillo

Todos nos hemos torcido un tobillo en alguna ocasión. Cuando se produce un desgarramiento de los ligamentos sufrimos un esguince que afecta, frecuentemente, a los ligamentos de la cara externa del tobillo.

Se hincha, duele e impide que el pie pueda apoyarse o moverse. A veces, no damos a esta lesión la importancia que deberíamos  por lo que es fundamental cuando se produce esta lesión acudir a un fisioterapeuta.

2. Lesión de los ligamentos cruzados

Los ligamentos cruzados unen el fémur con la tibia y son los encargados de proporcionar estabilidad a la rodilla. Su lesión puede producirse con un cambio en la dirección del movimiento de la rodilla, con una violenta alteración del ritmo.

Por ejemplo, suele ocurrir cuando se apoya mal la pierna tras un salto. Hasta hace unos años, era una lesión muy difícil de tratar, pero se ha avanzado mucho y, sobre todo, ahora puede curarse con menos dolor. Aun así, se necesitan alrededor de seis meses o un año.

Para prevenir lesiones habituales al hacer deporte, es imprescindible un calentamiento y un estiramiento adecuado, antes y al final de la práctica deportiva.

Son muchas las lesiones musculares a las que estamos expuestos cuando de practicar un deporte o realizar una actividad se trata. Aunque no siempre podremos evitarlas, a continuación te contamos cuáles son algunas de las lesiones habituales al hacer deporte más comunes, sus sìntomas y qué debemos hacer en caso de que se nos presenten.

3. Tendinitis

La tendinitis se produce cuando un tendón se inflama, generalmente, por un esfuerzo excesivo, un golpe o una sobrecarga que supera los límites de su resistencia.

Es una lesión habitual en deportes en los que se realizan movimientos bruscos o repetitivos. Para este tipo de lesión, también conocida como “codo de tenista” o “de golfista”, los tratamientos de fisioterapia son muy efectivos.

 

4. Lesión de hombro

El labrum glenoideo es un anillo de cartílago que rodea la base de la articulación del hombro y que le proporciona apoyo y estabilidad. Cuando una parte se rompe, se produce un desgarro del labrum. Puede ocurrir por una caída, por la repetición de una misma actividad o en deportes que requieren levantar los brazos por encima de la cabeza.

Además, como el tendón del bíceps se une a la escápula a través del labrum, una tensión o esfuerzo extra en el bíceps también puede provocar su desgarro. Por ejemplo, cuando se lanza una pelota. Por ello, se trata de una lesión frecuente en jugadores de baloncesto. Estos desgarros pueden causar dolor, inestabilidad  y  luxación.

Para recuperarse de esta lesión, los deportistas necesitan mucha fisioterapia y guardar reposo durante un mínimo de tres a cuatro meses.

5. Esguince de las articulaciones interfalángicas de los dedos de la mano

A menudo, nos referimos a esta lesión como “torcedura de dedo’”. El dedo puede inflamarse, su movimiento se limita, aumenta su rigidez y se produce un dolor severo.

Si el dedo queda doblado hacia atrás, se produce una “hiperextensión”. Es frecuente en deportes que requieren impacto.

El remedio comúnmente usado de vendar dos dedos no siempre es efectivo y puede limitar la función de la mano.

Hay que tener en cuenta que si un dedo inflamado no mejora, puede haberse desarrollado una fractura. Una prueba diagnóstica y fisioterapia es lo aconsejable para estas lesiones.

No olvidar que para prevenir todo este tipo de lesiones habituales al hacer deporte, debemos hacer un calentamiento y un estiramiento adecuado, antes y después de la práctica deportiva.

Eso sí, una vez acontecida la lesión, debemos ser conscientes y responsables con el tratamiento y los tiempos de recuperación. Sólo así evitaremos recaídas y podremos volver a disfrutar plenamente de nuestra actividad.

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