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PILATES COMO COMPLEMENTO A OTROS DEPORTES

Hoy en día ya nos hemos acostumbrado a escuchar que Pilates viene bien para la espalda e incluso a veces se etiqueta el perfil de alumno/a de Pilates al que lleva una vida socio-laboral sedentaria. Lejos de estos tópicos, este método va un poco más allá. Ciertamente, iniciamos los ejercicios desde el centro (tronco) pero también hay un importante trabajo de las extremidades. El objetivo es realizar los ejercicios a través de una respiración específica, en una posición adecuada y con una integración de los grupos musculares de forma coordinada y equilibrada. Esta peculiaridad de trabajar desde el centro hacia fuera genera una mayor estabilidad y equilibrio muscular.

Si nos planteamos combinarlos con otros deportes nos puede ayudar a compensar la musculatura en deportes asimétricos (tenis, golf, pádel…), como refuerzo del “core” en deportes de salto y/o carrera (running y otros deportes de equipo como fútbol o voleibol) y para aumentar la flexibilidad en ejercicios o deportes donde prima el componente de fuerza (pesas). En general, la mejora la de la consciencia corporal siempre mejora el gesto deportivo haciéndolo más eficiente (más económico en esfuerzo y menos lesivo). Cabe especial importancia el componente terapeútico como ejercicio recuperador y de transición a la vuelta deportiva tras una lesión.

Cuánto más equilibrado esté nuestro cuerpo en fuerza, elasticidad y coordinación más eficientes seremos en nuestro deporte y sobre todo nos aseguraremos…

 

¡¡MENOS LESIONES!!

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Bibliografía:

Adamany, K.; Loigerot, D. “Pilates, Una guía para la mejora del rendimiento”

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8ª SEMANA- CRISS CROSS (FLEXIONES ENTRECRUZADAS)

DEFINICIÓN:Último ejercicio de la serie estomacal. Pone en acción músculos profundos del abdomen, centrales y oblicuos. Además trabaja la coordinación y la estabilidad de columna.

EJECUCIÓN:La posición inicial para este ejercicio sería tumbado bocarriba, las manos sujetan el peso de la cabeza y las caderas y rodillas permanecen flexionadas a noventa grados manteniendo la zona lumbar siempre en contacto con la colchoneta.

El ejercicio consiste en ir haciendo rotaciones de tronco a un lado, pasando por el centro y rotando al otro lado (no acercar el codo a la rodilla, son las rodillas las que se acercan a los codos) coordinándolo con la flexión y extensión de las piernas. La secuencia es sencilla: hacia el lado que roto el tronco flexiono la rodilla del mismo lado mientras la contraria se extiende.

RECUERDA!:
-Mantén el abdomen apretado durante el ejercicio para no perder la estabilidad del tronco y trabajar de forma más eficaz tu musculatura abdominal. Vigila siempre la posición de la cabeza y cuello en posición corregida.
-Los codos deben permanecer estirados. Al girar te apoyas en el omóplato del mismo lado y se levanta el del lado contrario y viceversa.
– No extiendes la pierna más allá lo que te permita tu zona lumbar, ésta no debe despegarse del suelo.