cervicalgia

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El término cervicalgia significa simplemente “dolor en la región cervical de la columna vertebral”; por tanto cuando utilizamos este término no estamos hablando de un diagnóstico o definiendo una patología concreta, sólo estamos utilizando un término descriptivo para referirnos al “dolor de cuello”.
El “dolor de cuello” es uno de los problemas que más frecuentemente se presenta entre la población. Se calcula que aproximadamente 3 de cada 10 personas va a tener “dolor de cuello” a lo largo de su vida, y que aproximadamente un 33 % lo tendrá más de tres veces en un mismo año, con mayor o menor severidad. Además este dolor de cuello puede venir acompañado de otros síntomas tales como dolores de cabeza, mareos, hormigueos… que nos darán pistas sobre el posible origen.

La región cervical es el segmento más móvil de la columna vertebral lo que provoca que sea más propenso a sufrir patología.

Anatomía

La columna cervical está formada por 7 vértebras, de las cuales las dos primeras Atlas y Axís presentan características diferentes. El resto tienen rasgos característicos comunes, como son la apófisis espinosa bifurcada, los agujeros transversales, un agujero vertebral de forma triangular y el cuerpo vertebral más pequeño y rectangular que en las demás vértebras.

Todas estas vértebras no se encuentran alineadas de forma rectilínea en el plano sagital (aunque sí en el frontal), sino que puede apreciarse una curvatura, denominada lordosis cervical. La lordosis es la curva cuya concavidad se dirige anteriormente. También vamos a encontrar esta curvatura a nivel lumbar. En muchos casos podemos encontrarnos que dicha curvatura se encuentra corregida, y se presenta rectificada. Esto es lo que se denomina rectificación cervical que suele ir acompañada de sintomatología.

Entre las vértebras encontramos los llamados discos intervertebrales que actúan junto con otros tejidos como medio de unión de las vértebras. Así también forman parte de estos medios de unión la musculatura y los ligamentos.

De la columna cervical salen los nervios que dan sensibilidad y motricidad a los brazos. A través de la columna cervical también pasa la médula espinal que es la conexión entre el cuerpo y el encéfalo.

Causas
Pueden ser múltiples las causas de la cervicalgia. Lo más frecuente son dolores originados en la musculatura y ligamentos del cuello por exceso de trabajo, stress, malas posturas, tensión nerviosa, esfuerzos, o traumatismos directos e indirectos (accidentes de tráfico)…que pueden ocasionar alteraciones a nivel articular, múscular, ligamentoso y nervioso del cuello causando dolor, contractura muscular, pérdida de movilidad, dolores de cabeza, mareos, vértigos, dolor referido en brazos y homigueo en las manos….lo que denominaríamos como cervicobraquialgia.

Cuando existen lesiones a nivel de los discos intervertebrales también pueden causar dolor, es lo que llamamos protusión discal o hernia discal. Cuando la capa externa del disco protuye hacia una de las raices nerviosas y causa radiculopatía cervical, dolor irradiado a brazos.

También son frecuentes las lesiones a nivel articular entre las vertebras, las que pueden causar dolor cervical, en la vejez degeneran y producen la llamada cervicoartrosis.

Diagnóstico
Para llegar a un diagnóstico claro, y así poder averiguar el origen de la cervicalgía debemos comenzar con una anamnesis completa del pacientes, en la que debemos recoger todos los antecedentes traumáticos o atraumáticos. Además es muy importante realizar una correcta exploración física estática y dinámica de la columna cervical mediante la palpación y movilización del segmento cervical. Es necesario ayudarse de pruebas complementarias que nos ayuden a descartar otro tipo de patologías (RMN, RX, TAC…) así como para saber en que situación real se encuentra el segmento cervical.

Una vez tengamos claro el origen, así como hayamos identificado los problemas que nos encontramos, debemos pautar el tratamiento fisioterápico más adecuado.

Tratamiento Fisioterapia
Una vez realizado un correcto diagnóstico, en busca del posible origen de la cervicalgia y una vez hemos identificado los signos físicos que encontramos, debemos realizar un correcto tratamiento fisioterápico en busca de la remisión de los mismos.

Es importante desde el punto de vista de la fisioterapia tratar a nivel muscular y articular, trabajar la elasticidad y movilidad de la columna cervical. Podemos diferenciar dos fases, una inicial en la que nos centraremos en la realización de técnicas analgésicas, y otra posterior y en algunos momentos simultanea en la que nos centraremos en la recuperación de la movilidad y elasticidad.

Podemos realizar un tratamiento de fisioterapia basado en :

– Termoterapia superficial y profunda: A través de la utilización de lámparas Infrarrojas (termoterapia superficial) y de Microondas (termoterapia profunda). Buscamos calentar el músculo con la finalidad de que se relaje, consiguiendo además un aumento de la vascularización de los tejidos.
– Ultrasonidos: Sobre puntos localizados. Generaremos un calentamiento tisular, además utilizamos el efecto trófico regenerador que produce el efecto mecánico de las ondas ultrasónicas.
– Electroterapia: utilizando corrientes de tipo analgésico con la finalidad de bloquear los receptores del dolor consiguiendo una relajación muscular.
– Masoterapia: buscando la relajación muscular y analgesia mediante el amasamiento y distintas técnicas de movilización de planos titulares. Aumentamos la temperatura y vascularización.
– Técnicas de estiramiento: son movilizaciones o ejercicios físicos que propician la elongación del complejo miofascial. Los objetivos consisten en alargar los músculos y fascias y de esta forma permitir un mayor rango de movimientos de la zona cervical ayudando al músculo a recuperar la elasticidad perdida.
– Movilizaciones pasivas-activo asistidas: buscamos aumentar el rango de movilidad articular, mediante el estiramiento de la musculatura y estructuras periarticulares, contracturadas o retraídas, acompañado de una ligera tracción simultánea de manera manual.
Estos ejercicios deben realizarse evitando compensaciones y falsos movimientos que provoquen compresiones dolorosas.
Posteriormente realizaremos las mismas movilizaciones pidiendo al paciente que nos ayude en la realización de los mismos.
– Técnicas de fortalecimiento (isométricos): sería la última fase del tratamiento, en el que el dolor ha disminuido y hemos mejorado la situación muscular y articular. Es importante que la musculatura tenga un tono adecuado que nos ayude a evitar posibles problemas.

El tipo de técnicas de trabajo muscular que se utilizan son ejercicios isométricos en los cuales no se produce ninguna modificación del ángulo de movimiento empleando resistencia manual o theraband.

La evolución de la cervicalgia tras el tratamiento de fisioterapia suele ser muy positiva, encontrando que los síntomas remiten tras varias sesiones de tratamiento.

Varias recomendaciones:

Es importante evitar en la medida de lo posible una inmovilización parcial o total de la zona lesionada, pues generalmente esto ampliará el tiempo de recuperación y puede complicar el cuadro sintomático.

Es vital no sólo tratar la patología una vez se ha instaurado, sino tener una correcta higiene postural y realizar un tratamiento preventivo si por nuestro trabajo o por nuestro ritmo de vida somos propensos a presentar “dolor de cuello”.

Combinar el ejercicio con la fisioterapia nos ayudará a manterner el estado de nuestra musculatura, evitando que los problemas de origen muscular causa del estrés y el sedentarismo se pongan de manifisto.

¡Acude a un fisioterapeuta!

Gustavo Salgado
Fisioterapeuta
Colegiado: 2.439

Sobre G Moriarti

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